Actualizado el 4 de febrero de 2026
Un viaje a isla Martinica te lleva al corazón del Mar Caribe. Situada en las Antillas Menores, es un territorio francés de ultramar que se encuentra al norte de Santa Lucía y al sur de Dominica, lo que le otorga una ubicación privilegiada. La isla es famosa por su variada geografía, que abarca desde imponentes montañas volcánicas, como el Monte Pelée, hasta frondosos bosques tropicales y playas de arena blanca y negra, cada una con su propio encanto.
La historia de Martinica está profundamente marcada por su pasado colonial y el legado de la cultura criolla. Descubierta por Cristóbal Colón en 1493, la isla fue colonizada por Francia en el siglo XVII y, a lo largo del tiempo, se convirtió en un importante centro de comercio de azúcar. Este legado aún se siente en sus vibrantes ciudades, su deliciosa gastronomía y la hospitalidad de su gente.
El clima de Martinica es típicamente tropical, con temperaturas cálidas durante todo el año. La mejor época para visitar la isla es durante el invierno europeo, entre diciembre y marzo, cuando el tiempo es más fresco y seco, ideal para disfrutar de sus playas, actividades al aire libre y festividades locales, como el carnaval, una de las celebraciones más coloridas del Caribe.
Llegar a Martinica es sencillo, gracias a su Aeropuerto Internacional Aimé Césaire, que recibe vuelos directos desde Estados Unidos, Europa (especialmente Francia) y otras islas caribeñas, como Barbados, Dominica, República Dominicana, Santa Lucía, Guadalupe y Antigua y Barbuda. También es posible llegar en ferry desde las islas cercanas, como Guadalupe.
Para moverse por la isla, lo más recomendable es alquilar un coche, ya que Martinica cuenta con una buena red de carreteras que facilita el acceso a sus principales destinos turísticos. Sin embargo, también hay servicios de transporte público y taxis disponibles en las zonas más turísticas.
Si bien Martinica es conocida por su diversidad paisajística y su cultura vibrante, lo que realmente atrae a los visitantes son sus arenales de ensueño, con aguas cristalinas y suaves arenas que invitan al relax. Cada rincón de la isla ofrece una experiencia única, ya sea en las tranquilas bahías del sur, los pueblos históricos del norte o las playas volcánicas del oeste.
Te invitamos a descubrir sus mejores playas y explorar las distintas zonas de alojamiento que harán de tu estancia en Martinica una experiencia inolvidable.
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Las mejores playas de Martinica
| Playa | Dónde está | Qué la hace especial | Por qué elegirla |
|---|---|---|---|
| Les Salines | Sur de la isla | Arena blanca, palmeras inclinadas y mar en modo descanso total 🌴 | La mejor opción si buscas la imagen clásica del Caribe |
| Grande Anse d’Arlet | Les Anses-d’Arlet | Playa larga, pueblo encantador y aguas muy tranquilas 🌊 | Ideal para combinar playa y vida local sin prisas |
| Anse Dufour | Costa suroeste | Snorkel fácil y tortugas marinas que aparecen sin avisar 🐢 | Perfecta si quieres ver fauna sin complicarte |
| Anse Noire | Junto a Anse Dufour | Arena volcánica negra y contraste visual poco caribeño | La más diferente y sorprendente de la isla |
| Anse Couleuvre | Norte de Martinica | Vegetación exuberante, entorno salvaje y sensación de aislamiento 🌿 | La mejor si buscas naturaleza y menos gente |
Martinica cuenta con algunas de las playas más hermosas del Caribe, cada una con su propia personalidad. Desde tranquilas aguas cristalinas ideales para el buceo hasta playas rodeadas de selva tropical, esta isla ofrece algo para todos los gustos.
Playa Les Salines: la playa más famosa de Martinica
La Playa Les Salines, situada en el extremo sur de la isla de Martinica, es uno de los destinos más emblemáticos y visitados del Caribe. Se extiende casi un kilómetro a lo largo de la costa, rodeada de una densa vegetación de cocoteros que brindan sombra natural a los visitantes.
El nombre de Les Salines proviene de las salinas cercanas, un recordatorio de la importancia histórica de la producción de sal en la isla. Pero hoy, los visitantes vienen no por la sal, sino por la serenidad y la belleza de este rincón caribeño. Les Salines se mantiene en su estado natural, sin grandes construcciones, lo que la hace aún más atractiva para aquellos que buscan escapar a un entorno virgen y auténtico.
Uno de los aspectos más atractivos de Les Salines es la calma de sus aguas, ideales para nadar y hacer esnórquel. La playa cuenta con oleaje suave y una profundidad progresiva, lo que la hace perfecta para familias con niños pequeños, que pueden disfrutar del agua sin preocupaciones.
A lo largo de la playa, encontrarás pequeños puestos que ofrecen especialidades locales como accras (buñuelos de pescado) y zumos naturales, así como el famoso ti’ punch, un refrescante cóctel de ron local.
La Playa Les Salines se encuentra a unos 10 minutos en coche del pintoresco pueblo de Sainte-Anne, un lugar tranquilo y encantador que también vale la pena explorar. Hay áreas de estacionamiento gratuitas para aquellos que llegan en coche.

Grand Anse d’Arlet: snorkel y ambiente familiar
Situada en el suroeste de la isla, en el pequeño pueblo de Les Anses-d’Arlet, se encuentra enmarcada por colinas verdes y casitas coloridas que adornan la costa. Con su extensa franja de arena dorada y suave y sus claras aguas, es ideal para pasear, relajarse bajo la sombra de las palmeras, nadar y hacer esnórquel.

Uno de los encantos más grandes de Grand Anse d’Arlet es su pintoresco muelle que se adentra en el mar. Desde aquí, los visitantes pueden admirar las vistas de la bahía o zambullirse en las aguas cristalinas. El muelle se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de la isla, especialmente con el trasfondo de la pequeña Iglesia Saint-Henri, que se alza justo en el centro.

Para quienes buscan actividades más activas, Grand Anse d’Arlet ofrece oportunidades para deportes acuáticos como kayak, paddle surf o esquí acuático. También es un lugar ideal para los amantes del buceo.

A lo largo de la playa, es posible encontrar restaurantes y bares donde se pueden degustar platos locales. Al estar situada cerca de otros puntos turísticos populares de la isla, es fácil de llegar tanto en coche como en transporte público. Además, la playa está bien equipada con estacionamientos cercanos.

Anse Dufour: tortugas y snorkel en aguas tranquilas
La Playa Anse Dufour es un verdadero tesoro escondido en la costa suroeste. Aunque de tamaño reducido, esta playa ofrece una experiencia única gracias a su belleza natural y tranquilidad. Está rodeada de colinas cubiertas de vegetación tropical que enmarcan una cala de arena dorada.

Es un lugar perfecto para el esnórquel. Sus aguas son increíblemente claras, lo que permite ver con facilidad la abundante fauna marina, incluidos peces tropicales de colores vibrantes, corales y tortugas marinas (de hecho, es uno de los pocos lugares en Martinica donde avistar tortugas se vuelve casi una certeza).

La playa también es ideal para familias debido a sus aguas tranquilas y una profundidad que aumenta gradualmente. Hay pequeños chiringuitos donde se pueden encontrar productos frescos y platos típicos. Los botes de pescadores atracados en la orilla, las palmeras y las pequeñas barcas flotando en el agua contribuyen a la postal perfecta de un día en el Caribe.
Para llegar a Anse Dufour hay que tomar un corto trayecto en coche desde Les Anses-d’Arlet. Aunque el acceso no es tan fácil como en otras playas más populares, el esfuerzo es recompensado con creces. Se puede estacionar en una pequeña área de aparcamiento, pero debido a la popularidad de la playa, especialmente durante los fines de semana, es recomendable llegar temprano.
Anse Noire: playa de arena negra y naturaleza virgen
La Playa de Anse Noire, se distingue de inmediato por su arena volcánica de color negro, un contraste sorprendente con las típicas playas de arena blanca del Caribe. Está ubicada en la costa suroeste de la isla, muy cerca de Anse Dufour. La playa está enclavada en una pequeña bahía rodeada de colinas cubiertas de vegetación tropical. El acceso se realiza a través de una empinada escalera de madera que desciende por la ladera.
Las aguas de Anse Noire son tan cristalinas como las de su vecina Anse Dufour, lo que la convierte en un lugar excelente para nadar y practicar esnórquel. A pesar de la oscuridad de la arena, el mar mantiene su color turquesa vibrante, lo que crea un contraste visual espectacular. Las puestas de sol en Anse Noire son especialmente espectaculares, cuando el sol desciende detrás de las colinas y baña el lugar en tonos dorados y rojizos.
Si bien el arenal no cuenta con grandes instalaciones turísticas, como restaurantes o bares, a lo largo de la orilla, es posible encontrar pequeñas cabañas de pescadores y áreas donde se pueden alquilar kayaks o equipos de esnórquel. Además, para quienes disfrutan de la pesca, es común ver a locales lanzando sus líneas desde el pequeño muelle de madera que sobresale de la playa.

Pointe du Bout: playa con hoteles, bares y actividades acuáticas
Situada en la península de Trois-Îlets, en la costa oeste de la isla, ofrece vistas espectaculares a la bahía de Fort-de-France, la capital de Martinica, y un ambiente lleno de energía. Pointe du Bout es ideal para quienes buscan disfrutar de las playas caribeñas sin alejarse demasiado de la vida urbana.
Pointe du Bout es conocida por ser un centro de actividad, rodeada de hoteles, restaurantes, bares con música en vivo y tiendas que le dan una atmósfera cosmopolita. Además, aquí, es posible alquilar kayaks, practicar paddle surf, aventurarse en emocionantes paseos en moto de agua o admirar los fondos marinos mediante inmersiones de buceo y snnorkel.
A solo unos pasos de la playa está la Marina de Pointe du Bout, un punto de encuentro para quienes desean embarcarse en excursiones en barco o catamarán por la bahía.

Alojamientos en Martinica: dónde alojarse y qué visitar
| Alojamiento | Dónde está | Qué lo hace especial | Qué visitar cerca |
|---|---|---|---|
| La Pagerie – Hôtel & Spa | Trois-Îlets | Hotel moderno con spa, piscina y servicios completos 🏖️ | Playa de Anse Mitan, ferry a Fort-de-France, museos y restaurantes |
| Hotel Bakoua | Pointe du Bout | Estilo colonial, playa privada y vistas abiertas al Caribe 🌴 | Anse Mitan, Grande Anse d’Arlet y excursiones en barco |
| Le Cap Est Lagoon Resort & Spa | Le François | Resort de lujo con bungalows sobre la laguna ✨ | Fonds Blancs, islotes del François y rutas en kayak |
| Village Pierre & Vacances Sainte-Luce | Sainte-Luce | Apartamentos con cocina, piscinas y acceso directo a calas | Playas de Sainte-Luce, mercados locales y senderos costeros |
| Le Domaine Saint Aubin | La Trinité | Casa criolla tradicional rodeada de naturaleza 🌿 | Península de la Caravelle, playas salvajes y pueblos del norte |
A la hora de elegir dónde alojarse en Martinica, es importante tener en cuenta las diferentes zonas que destacan por su atmósfera única, las opciones de alojamiento y la proximidad a las principales atracciones turísticas.
Fort-de-France: el corazón histórico y cultural de la isla
La capital de Martinica, Fort-de-France, es un vibrante centro urbano con una mezcla fascinante de arquitectura colonial, mercados locales y sitios históricos. Alojarse aquí te permite sumergirte en la vida cotidiana de la isla y estar cerca de las principales atracciones.

Entre los alojamientos más recomendados se encuentra el elegante Le Domaine Saint Aubin, de cuatro estrellas y con vistas al puerto, ideal para quienes buscan una estancia cómoda y moderna en el centro de la ciudad. También puedes optar por el Hotel l’Impératrice, muy bien valorado y situado en un edificio histórico.

Desde Fort-de-France es imprescindible visitar la Biblioteca Schœlcher, una joya arquitectónica que resalta la influencia colonial francesa, y el extenso Parc de la Savane, ideal para relajarse tras explorar la ciudad. Si te gusta la historia, el Fuerte Saint-Louis, que aún funciona como base militar, ofrece visitas guiadas.

En cuanto a actividades, puedes disfrutar de un recorrido por la ciudad en busca de sus mejores restaurantes, donde el plato típico colombo te introducirá a los sabores criollos. Los mercados locales son el lugar perfecto para comprar productos frescos y artesanía tradicional.
Les Trois-Îlets: relax y deportes acuáticos en un entorno tropical
Ubicado al sur de Fort-de-France, en la bahía de Les Trois-Îlets, es un destino perfecto para quienes buscan relajarse en la playa o practicar actividades acuáticas como esnórquel, buceo, kayak y paseos en barco.

Aquí, una excelente opción para alojarse es el Hotel La Pagerie, que ofrece un ambiente relajado, con exuberantes jardines y una estupenda piscina. Para una estancia más lujosa, el Hotel Bakoua proporciona acceso directo a la playa y espectaculares vistas del mar Caribe.

Una de las principales atracciones es el Museo de la Pagerie, que te sumerge en la historia de Joséphine de Beauharnais, esposa de Napoleón Bonaparte, quien nació en Martinica. A unos minutos de distancia, puedes visitar el Village de la Poterie, una encantadora aldea artesanal donde se pueden comprar cerámicas locales.

Le François: tradición y lujo en la costa este
Le François, en la costa atlántica, es conocido por su ambiente tranquilo y sus lujosos hoteles que ofrecen acceso a islotes privados y actividades exclusivas. Es un destino perfecto para aquellos que buscan una escapada más refinada y apartada del turismo de masas.

Entre los alojamientos más destacados se encuentra el Hotel Plein Soleil, un refugio boutique que combina encanto criollo y moderno con unas vistas inigualables al Atlántico. Si prefieres una experiencia aún más exclusiva, Les Villas du Lagon es una excelente opción con acceso privado a la laguna y servicios de spa de lujo.

Desde Le François, una de las experiencias más emblemáticas es visitar los fondos blancos, bancos de arena blanca en medio del mar donde las aguas se mezclan con la suave arena, creando piscinas naturales perfectas para nadar. Las excursiones en catamarán o kayak son la mejor manera de explorar estos rincones escondidos del océano.

El Habitation Clément, una histórica plantación de ron, es otra visita imprescindible. Aquí podrás recorrer sus jardines tropicales, aprender sobre el proceso de destilación y degustar algunos de los mejores rones de la isla.

Sainte-Anne: playas idílicas y naturaleza virgen
Si tu principal objetivo es disfrutar de las mejores playas de Martinica, Sainte-Anne es tu lugar. Situada en el extremo sur de la isla, esta localidad es conocida por sus aguas cálidas y playas de arena blanca, especialmente la ya mencionada Playa de Les Salines, que atraen tanto a turistas como a locales.

Como opciones de hospedaje, el Hotel La Dunette es uno de los más demandados por su estupenda relación calidad-precio. Si buscas algo más exclusivo, Anoli Lodges te brindará todo el confort en un entorno más privado.

Cerca de Sainte-Anne, puedes hacer senderismo en la Reserva Natural de la Caravelle, una península que ofrece vistas panorámicas y caminos ideales para los andariegos. También es un excelente punto de partida para explorar el manglar en kayak o practicar windsurf, gracias a los vientos favorables de la zona.

Saint-Pierre: naturaleza volcánica y buceo en naufragios
Para los interesados en la historia de Martinica, Saint-Pierre, en la costa noroeste, es el mejor lugar. Conocida como la Pompeya del Caribe, esta ciudad fue destruida en 1902 por la erupción del volcán Monte Pelée, dejando atrás ruinas fascinantes y una historia cautivadora.

Aquí puedes hosperdarte en excelentes alojamientos, como el encantador Hotel Villa Saint-Pierre, situado frente al mar, perfecto para explorar las ruinas históricas. Si buscas un mayor contacto con la naturaleza, el Auberge de la Montagne Pelée ofrece una experiencia más rústica en la montaña.

Las principales atracciones incluyen el Mémorial de la catastrophe de 1902 | Musée Frank A. Perret, donde se explora la historia de la erupción y la devastación que dejó a su paso. Para los aventureros, escalar el Monte Pelée es una experiencia inolvidable. Este volcán activo ofrece rutas de senderismo que te recompensarán con vistas impresionantes de la isla.

Saint-Pierre también cuenta con una hermosa bahía donde puedes bucear entre los restos de barcos hundidos tras la erupción, lo que agrega una dimensión única a las actividades acuáticas.
Mapa de viaje a isla Martinica, Caribe: 5 playas TOP y alojamiento
En este mapa de isla Martinica encontrarás las mejores playas, zonas de alojamiento y principales atracciones turísticas ofrecidas por esta paradisíaco territorio de ultramar francés.
Martinica ofrece una gran variedad de experiencias para todos los tipos de viajeros, desde las vibrantes calles de Fort-de-France hasta las tranquilas playas de Sainte-Anne. Cada zona de la isla tiene su propio carácter distintivo, sus atractivos turísticos y una oferta de alojamientos adaptada a diferentes estilos de viaje. Si estás planeando tu próxima escapada al Caribe, Martinica te recibirá con los brazos abiertos, ofreciéndote desde la rica historia colonial hasta la belleza natural de sus arenales y montañas volcánicas.
| Actividad | Qué te llevas | Por qué merece tu tiempo (y tu energía vacacional) 😌 |
|---|---|---|
| Tour por Isla Norte y Martinica Mejor Secreto | Paisajes del norte, paradas con encanto y ese “esto no sale en la postal típica” 📸🌿. | Perfecto si quieres sentirte explorador sin tener que negociar con el GPS (ni con tu paciencia). |
| Ruta de la Vainilla, conociendo a nuestros productores locales | Visita a productores, aroma a vainilla real y cultura local en formato delicioso 🌱👃. | Sales oliendo a postre fino y sabiendo cosas útiles para presumir en sobremesas 🍮😄. |
| Degustación de Ron más Salines Paradise Beach | Ron (con moderación estratégica) + playa de Les Salines en modo paraíso 🥃🏖️. | La combinación definitiva: primero cultura líquida, luego mar terapéutico. Ciencia pura. |
| Visita cultural y de degustación gastronómica del Fuerte de Francia | Historia, ambiente urbano y bocados que hacen que la dieta se declare en huelga 🏛️🍴. | Ideal para equilibrar playa con “he aprendido algo”, sin perder la parte sabrosa. |
| Descubrimiento y buceo con tortugas marinas | Snorkel o buceo, aguas claras y tortugas con actitud zen 🐢🤿. | Porque mirar tortugas es terapéutico y, además, quedas como persona interesantísima al contarlo. |
Preguntas frecuentes sobre un viaje a la isla de Martinica
Si tu navegador tiene más pestañas abiertas con “Caribe paradisíaco” que días tiene el año, Martinica ya te está guiñando un ojo. Para evitar que te explote la cabeza entre tanta playa, ron y volcán, aquí va un manual de supervivencia en formato preguntas frecuentes, ahora con listas para que tu cerebro descanse un poco 🧠🌴.
¿Por qué es famosa Martinica?
Martinica es famosa por reunir en un solo lugar más cosas bonitas de las que son razonables. Entre sus grandes éxitos se incluyen:
- Playas que parecen editadas por un diseñador gráfico obsesivo 🏖️
- El Monte Pelée, un volcán que vigila la isla con cara de “tranquilos, hoy no” 🌋
- Plantaciones y destilerías de ron que justifican cualquier visita “cultural” 🥃
- Cultura criolla con fuerte herencia francesa (sí, baguette y palmeras conviven) 🥖🌴
- Gastronomía capaz de convencerte de que la dieta puede esperar
En resumen: un sitio tan bonito que da rabia que sea real.
¿Qué idioma hablan en la isla Martinica?
El idioma oficial es el francés, pero en la práctica escucharás una deliciosa mezcla:
- Francés estándar (administración, hoteles, restaurantes) 🇫🇷
- Criollo martiniqués en la vida cotidiana, mercados y charlas animadas 🎶
- Algo de inglés en zonas turísticas (con acento caribeño, que siempre suma encanto)
Con un “bonjour”, una sonrisa y algo de lenguaje corporal digno de mimo playero, puedes comunicarte sin mayores dramas.
¿Martinica es seguro?
Sí, Martinica es un destino bastante seguro para el viajero medio que no se empeñe en tomar malas decisiones creativas. Como en cualquier lugar:
- Usa el sentido común (ese que a veces se queda en casa)
- Evita zonas poco iluminadas de noche si vas solo
- No exhibas objetos de valor como si fueras un escaparate ambulante
- Vigila pertenencias en playas y zonas concurridas
Si cumples estas reglas básicas, tu mayor riesgo será quemarte al sol por exceso de confianza ☀️😅.
¿Cuándo es mejor viajar a Martinica?
La mejor época suele ser de diciembre a marzo, cuando el clima está en su versión más simpática. Comparativa rápida:
Diciembre a marzo
Más seco
Temperaturas agradables
Ideal para playa, senderismo y carnaval 🎉
Abril a noviembre
Clima tropical más húmedo
Más lluvias breves pero intensas 🌧️
Menos turistas y, a veces, mejores precios
Conclusión: siempre es buena idea, pero el invierno europeo tiene puntos extra.
¿Cuántos días para ver Martinica?
Depende de tu nivel de “quiero verlo todo” frente a “quiero no hacer nada”. Orientativo:
5–7 días
Fort-de-France
Varias playas clave
Monte Pelée
Alguna destilería de ron “educativa”
8–10 días o más
Playas del sur y del oeste
Snorkel y fondos marinos 🐠
Calas menos visitadas
Tiempo suficiente para no mirar el reloj
A partir del día 10 empiezas a plantearte mudarte “temporalmente”.
¿Es Martinica cara para los turistas?
Martinica juega en la liga de “Caribe francés”, lo cual se nota. Aun así, hay matices:
Más caro:
Hoteles de gama media-alta
Restaurantes turísticos
Alquiler de coche
Más accesible:
Apartamentos y estudios
Comida local y mercados
Supermercados franceses bien surtidos
Las playas, los paisajes y el mar siguen siendo gratis, que es un detalle muy elegante por su parte 💙.
¿Qué ropa llevar a Martinica?
Piensa en verano perpetuo con opción a excursión tropical. En la maleta no deberían faltar:
- Ropa ligera (algodón o lino)
- Bañadores en cantidad sospechosa 👙
- Sandalias y calzado cómodo
- Gorra o sombrero
- Gafas de sol
- Chubasquero fino para lluvias repentinas
Extra recomendado: una muda “decente” para restaurantes o visitas culturales, preferiblemente sin olor persistente a coco químico.
¿Qué se necesita para viajar a Martinica?
Como territorio francés, los requisitos son bastante claros:
- Pasaporte o DNI (según nacionalidad)
- Cumplir las normas de entrada de Francia
- Seguro de viaje (muy recomendable)
- Reservas de alojamiento
- Algo de efectivo en euros 💶
Y, aunque no figure en ningún control fronterizo, una capacidad mínima de asombro.
¿Tiene Martinica buenas playas?
Martinica no tiene buenas playas. Tiene demasiadas playas buenas, lo que genera un serio problema de elección. Entre lo que encontrarás:
- Arenas blancas, negras y doradas
- Aguas turquesa, azul intenso y “esto no puede ser real”
- Playas tranquilas y calas escondidas
- Snorkel con peces y, con suerte, tortugas 🐢
- Atardeceres que obligan a bajar la voz
Si te gustan los lugares que redefinen tu concepto de “día perfecto”, las playas de Martinica van a hacerlo sin pedir permiso.








